CONTRACONCEPCIÓN

Con una tela finísima de párpado
cubrir el cuerpo interminable del animal muerto,
la divisióncontracepción
que apadrina este instante de duda
en que el cíngulo se amartilla solo,
ciñéndose a las caderas de un matrón
que se desgañita tras una verja.

El otoño se diluye en un vaso de barro. El vaso se convierte en masa en una noche húmeda como ésta, donde no está permitido detenerse a mirar y circula una corriente que te manda a tu propio entierro.

Ahora un ridículo cartel anuncia el fin de las hostilidades: a cambio de dinero;
mondas, cáscaras y un vacío se confunden con la cosmogonía del parto.

Si sabes leer en las tripas, sabes que eres el padre adecuado
porque tus hijos
abandonaron hace tiempo tu camino.

 

ALTAR

– · –

Un cuerpo blando, chasquido que resbala por la superficie
en la retorcida burda novedad
de los tristísimos niveles de ansiedad que pontifican

estos planos multiplicados en virtud de tantas uñas y espejos. Un mensaje
podrido en una runa.

Lóbulos cotejados por la irresistible pasión de un hilo de oro, una serie de cuentas
que arde cuando la captura llena las manos del Burgomaestre.

Y el Noble ampara un regaliz
de hueso y grasa y coágulo. Se le llama padre cuando
trina en la ventana del ángulo muerto. Maldito pájaro.
Se le llama división
cuando es el enemigo.
Cura. Domo.
Fobia.
Fuego.
Ascenderemos con la sangre de nuestros podencos
en el ministerio ulterior
de la casquivana caza.

Nuestros cuerpos blandos crecerán. Nuestros cuerpos
bordearán la tierra y sus agujeros se repartirán
el peso, por fin,
obturados.

2015-04-22 17.43.13-1

LOCUST

Acumuladores
que linternas capaces en los remaches
de una tubería, olor a carne, si no me la das,
lo mato, aletas hundidas extremadamente
sueltas, cuando los
cartógrafos longitudinales al paso de una manada de
penitentes por la
calidad de una arteria bisbiseante;
no hay manera de superar en alza
al mono castrado,
no hay un nicho donde se celebren los momentos
únicos donde los rebaños cuantifican las puñaladas porvenir;
las añadidas ofensas,
someras,
pequeñas bichas estúpidas y lamentables.AAA

Lo que sí que está en el coso es la calculada calma
que imploraste en tu soplo, cóndor,
lo que sí que dudamos todos en esta tierra
de puertas desencajadas
es
si el empuje de los astros lleva consigo la capacidad de
aseverar cualquier pérdida o leve o quemadura,
o es simplemente
que me estamos
teniendo en cuenta en este sacrificio,
toro basculante. Hendida la testuz
en el martirio de los tontos.

Las viejas dicen
que un férreo escarpín
camina solo
por la cara de
un profeta.

Y doscientas
larvas
perdidas aplauden
aullando
mientras revientan de dolor.

Introducción a Pinocho

La amplísima frente de un sacerdote se estrella contra el suelo
mientras fuera, en la calle, los gritos del incendio aturden a
dos amigos que se besan
como cerdos, nerviosos porque las señales del infierno
han empezado a colonizar las calles,
nadie está seguro de nada
y las palabras se han descalibrado.

La plaga está aquí,
desnuda como una
nalga fría. De becerro.
Muerta.
Y crecerá.
Los siglos de los siglos.
Crecerá.
Los aturdidos.
Crecerá.
En el tiempo de la cosecha, la rama despellejada, crecerá.

Será entonces cuando un niño con mente
de viruta
reclame lo que es suyo
hartándose de piedras.
Preñándose de otros.

SCAN0003

AMO B

 

Sapo retal confeccionado a partir de una sola vena,
una varicosa luz. Duende entero
de saliva.

Imagina un ermitaño que lavase cada mañana sus manos
con la mezcla a partes iguales de tierra, ceniza y
DESCOMPOSICIÓN.
Imagina que aparece sobre ti, a horcajadas,
una tenaza de niebla que clava en el cielo
un CUERNO SAGRADO y levanta tus párpados
a golpes.

Te ordenará levántate
PERRO está por alcanzar la honda
decepcionante
vereda
.

La mañana siguiente
es de un pájaro blanco
que encuentra dos cuerpos semienterrados. Catorce horas
desde que se fueron.

amob